Semana Santa Catral
Hablar de la Pasión de Ntro. Señor Jesucristo en Catral es hablar de ancestrales ritos que sobrecogen, apasionan y aleccionan al espíritu mediante la palabra, el canto, la música, la imagen y el aroma sacro de la liturgia católica renovada.
Las primeras referencias, documentadas y conservadas en el Archivo Histórico-Municipal de Orihuela, tratan sobre los gastos de la compra de palma blanca de Elche para la procesión litúrgica del Domingo de Ramos de 1571 (práctica que era habitual puesto que en el Archivo Parroquial de Catral se constata dicha celebración desde, al menos, 1552); del mismo modo, y en el citado archivo oriolano, quedan reflejados los gastos de cera y montaje del Monumento de Jueves Santo en el mismo año de 1571. Por otro lado, las investigaciones de Trinitario García han desvelado resabios medievales en la Procesión de las Cortesías de la mañana de Pascua de Resurrección, en la que se escenifica una pieza breve de auto sacramental, donde Jesús Sacramentado y Resucitado se encuentra con su Madre enlutada.
Finalmente comentar que, junto a estas primitivas celebraciones pasionales, también se celebraba en pleno siglo XVI (y hasta bien entrado el siglo XVIII) la escenificación del Desclavament del Nostre Senyor para ser enterrado en la tarde-noche de Viernes Santo, acto enmarcado dentro de los Santos Oficios, y acto realizado con una imagen articulada de Cristo crucificado.
Por lo tanto, podemos apuntar que la manifestación pública de la celebración de la Semana Santa catralense viene realizándose desde el XVI. A ello hay que sumar que, tras las directrices dadas en Trento, la liturgia católica revistió de magnificencia y suntuosidad a los actos pasionales, desarrollándose en Catral y en las primeras décadas del siglo XVII lo más puramente tradicional y propio de la religiosidad catralense, es decir, comenzó a ejecutarse el Cantó de la Pasión en la madrugada del Viernes Santo, acompañado de los sonidos lúgubres y ancestrales de las peculiares tubas. Canto que anuncia la Pasión y Muerte de Jesús.
Estos primitivos cultos se engrandecieron a principios del siglo XVIII, aumentando en número y en imágenes, y así observaremos como entre 1699 y 1707 se tallan las imágenes del Cristo Yacente y la Soledad, y hacia 1707 se documenta en el Archivo Parroquial catralense la existencia de una imagen de Jesús Nazareno y sus andas de pino para las procesiones de Viernes Santo. Del mismo modo, pero ya entrado el siglo XIX, y con la incorporación definitiva de las imágenes de San Juan Evangelista y la Virgen de los Dolores, se procedería a realizar en la noche de Martes Santo la Procesión del Traslado; cortejo en el que las sagradas imágenes eran trasladadas a la Ermita de la Patrona de Catral, la Purísima de la Ermita, para poder disponer de sitio en el Templo Parroquial a la hora de celebrar los concurridísimos actos litúrgicos del Triduo Pascual y disponer, al mismo tiempo, del espacio necesario para la colocación del extraordinario Monumento de Jueves Santo.
Finalmente, en 1990 se funda la Cofradía de Ntro. P. Jesús Triunfante (incorporándose a los cortejos procesionales en 1993), en el 2001 la Cofradía de la Santa Mujer Verónica y en el 2003 la Cofradía de Ntro. P. Jesús Cautivo y Ntra. Sra. de la Merced; siendo un total de 9 cofradías las que conforman la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Catral. Dicha Junta Mayor fue creada en mayo de 1992 y desde entonces trabaja en pro de la Semana Santa catralense desde diversos ámbitos.

